domingo, 21 de agosto de 2022

 

 

Capítulo 3:

Sangre:


Ese líquido rojo que recorre nuestro interior que por más que salga vuelve a regenerarse y lo único que necesitamos es tener un cuerpo sano.

 

La sangre es hermosa cada que la veo descender del cuerpo de mis victimas siento que estoy en el cielo.


Spouki me ha dicho que por ahora dejar marcas en los crimines les ayudara a resolver el caso más fácil a la policía, pero no he dejado ningún rastro aun así por si acaso evitamos dejar huellas dactilares, muestras de cabello, alguna esencia de mi cuerpo.

Es difícil pero el líquido sanguíneo es algo que haría que me reconozcan de inmediato, si me cayera una sola pisca en la ropa o en las manos esto causaría un gran problema.

Entonces para pasar desapercibido uso guantes los cuales evitan que las huellas se queden impregnadas en los objetos que usamos para la tortura hacia las víctimas.


Es una vida dura pero no pienso irme de este mundo hasta no vengarme de todos los que fueron  malos conmigo, que me hicieron mucho daño.

Aunque un día que estaba yendo por la calle me encontré con una niña pequeña  que estaba sentada pidiendo limosna, me pareció algo extraño volver a ver algo como eso ya que yo también tuve que hacerlo cuando era más niño.


Parecía cansada y triste, me acerque a preguntarle si estaba sola o si tenía padres.

Me dijo que era huérfana y que salía a pedir limosna desde que sus padres fallecieron y que nadie se hizo cargo de ella, tiene 10 años y ya no asiste a la escuela por el hecho de que es pobre. 

Me sentí mal pero Spouki no, el solamente se limitó a escuchar la historia y a decirme que me apurara porque ya iba a anochecer.

La historia de la niña me era familiar porque yo había pasado por eso, cuando era más niño y no iba a permitir que alguien sufriera lo mismo que yo.

Le dije que me acompañara que le brindaría algo de comer y un lugar donde pasar la noche.


Spouki estaba enfadado conmigo, él decía que sería una dificultad muy grande vivir con la niña o al menos que nos siguiera. Pero ya lo había decidido ahora cuidaría de esa pequeña niña y trataría de lograr que tenga lo mejor para que crezca bien.

*      ¡Toma¡  Algo de comer

Ø  Muchas gracias. Dijo tímidamente.

*      ¿Cómo te llamas?

Ø  Mi nombre es Elizabeth. Dijo un poco nerviosa.

Su cabello era de color castaño, lacio y estaba recogido en una coleta, sus ojos eran del color de las aceitunas verdes con un ligero brillo de color azul turquesa, su piel era blanca y un poco morena a la vez.

*      A partir de hoy yo cuidare de ti y tú me ayudaras en lo que te pida verdad.

Ø  ¿Enserio quiere hacerse cargo de mi señor?

*      Sí, quiero que tu tengas la niñez que yo nunca pude tener.

Ø  Está bien, yo le ayudare en lo que pueda. ¿Cuál es su nombre señor?.

*      Puedes llamarme Blood.


Sin duda la sangre es algo que aparte de permanecer dentro de nosotros ayuda a generar lazos entre los humanos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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